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lunes, 15 de mayo de 2023

Lo que tenemos en nuestra mente

Nuestra mente

Encéfalo

contiene:

  • Emociones: alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o no, a la que le acompaña una reacción somática. Nos inclinan a sentir y actuar de una determinada manera.
  • Sensaciones corporales: impresión que se recibe de los órganos receptores situados en los sentidos, cuando son estimulados: formas, olores, sabores, sonidos, frío, calor... 
  • Pensamientos: ideas, reflexiones,  juicios, racionamientos, recuerdos, fantasías, imágenes, interpretaciones...


Los tres son interdependientes y se encuentran muy estrechamente relacionados entre sí. 

Un pensamiento sobre algo puede producirte desasosiego o alegría, sin que tengas el hecho delante y una reacción de tu cuerpo de dolor en alguna parte, hará que se desencadenen varios pensamientos sobre lo que te puede ocurrir. 

Generalmente nos enfocamos solo en los pensamientos, saltando de uno a otro constantemente, y nos olvidamos de las emociones, a no ser que llamen poderosamente nuestra atención o de las sensaciones, ya que estamos poco conectados a nuestro cuerpo. 

Mindfulness nos lleva a darle espacio a las emociones y a las sensaciones y hacer que los pensamientos que no paran de acudir a nuestra cabeza, no nos lleven al pasado o al futuro. 


jueves, 21 de abril de 2022

Respiración de anclaje

Aunque en la superficie de tu océano haya olas, una tormenta o barcos, siempre puedes agarrarte a algo: a tu respiración de anclaje.


Si está muy revuelto arriba, para, echa tu ancla al fondo con tu respiración porque es lo que te mantiene en la tierra, agarrado a un sitio fijo y recuerda que puedes volver en cualquier momento.

La respiración de anclaje te conecta con la calma que existe en las profundidades donde no se sienten las olas, donde no se nota la tormenta que hay arriba, donde los barcos no llegan.

La respiración se puede hacer de manera inconsciente porque no necesitemos pensar en ello para respirar, pero si le pones atención, la puedes controlar y hacerla consciente, esto te ayudará a:

  • Tener un refugio al que volver en momentos de mala mar.
  • Conseguir estar en calma.
  • Entrenar la atención consciente.

En cualquier momento del día y en cualquier lugar, practica esta respiración de anclaje. Si te sientes como ese océano que comienza a tener olas cada vez más altas, practica esta respiración de anclaje. Pase algo o no, practica esta respiración de anclaje.


martes, 10 de agosto de 2021

Valida tus emociones y las de los demás

Ya vimos que mindfulness NO es dejar sentir y que no se trataba de intentar suprimir o reprimir las emociones para que no salgan. Se observan, se aceptan sabiendo que son estados pasajeros y se dejan ir, que fluyan. Igual que un sentimiento ha llegado a nosotros, se irá. Pues por eso mismo, hay que aprender a validar nuestras emociones y las de los otros.

¿Pero qué significa eso? Pues asumir que las emociones que sientes en un determinado momento son válidas y que están ahí y se manifiestan de alguna manera y por ello, hay que tenerlas en cuenta. Han de ser aceptadas por ti mismo y por los demás.

El problema de la validación es que en vez de sentir, empezamos a cuestionar lo que sentimos y en parte es porque:

  • Hemos crecido en un entorno en el que no se han validado nuestras emociones. Nos han dicho de pequeños cuando nos caíamos o estábamos llorando por algo: "venga calma", "no llores tanto", "no es para tanto", "no pasa nada"...
  • Los demás no saben cómo reaccionar y nos dicen, sin saber que no es lo correcto y para animarnos: "venga ánimo", "no te ponga así", "venga, no llores", "tienes que ser fuerte"...
  • Al final nosotros mismos nos juzgamos y no respetamos nuestras propias emociones.
Una validación tiene que dejarnos sentir una emoción sin necesidad de ocultarla, ni que los comentarios de los demás nos hagan sentir culpables por experimentarla. 

Validar las emociones

¿Qué nos toca hacer ahora si hemos aprendido mal las cosas? Pues hacer un esfuerzo y reaprender algo nuevo y ponerlo encima de lo ya aprendido. Eso significa que por un lado, tenemos que dejarnos sentir y y por otro, dejar que los otros sientan. Validar a los demás las emociones también es importante. La validación supone entender y comprender al que está sintiendo.

Validar callando


Muchas veces se valida con el silencio. Si no sabemos qué decir en un entierro, por ejemplo, no vale el "te acompaño en el sentimiento" porque carece de sentido. Vale más un abrazo emotivo y no abrir la boca.

A veces nos cuesta mucho callarnos y soltamos muchas tonterías. Una vez con una amiga estuvimos recopilando las chorradas que se dicen en un tanatorio, y el problema es que no nos han educado para esa situación y muchas personas la evitan o sueltan las tonterías de siempre.

De los tanatorios se sacan muy buenas anécdotas, pero no ha escuchado cosa más imbécil que decirle a un ciego, después de estar un rato cenando a oscuras, que tú ya estás preparado para ser ciego porque se te da muy bien. No se valora el silencio lo suficiente y tendríamos que hacerlo porque decimos una cantidad de gilipolleces.



jueves, 15 de julio de 2021

Qué es y qué no es meditar

 Meditar es


Meditar es…

Según la RAE (Real Academia Española), es pensar atenta y detenidamente sobre algo. Pero esa es la teoría general, porque luego cada tradición tiene su propia definición y su propia manera de practicarla.

Hay que pensar la meditación es observación y atención consciente y se puede hacer de tres modos:

  • Concentración: cuando te concentras en la respiración, en un sonido, en una imagen, en una vela... Yo tengo un foco y alumbro un objeto que no se ve.
  • Contemplación:  amplío el foco para ver lo que me rodea. Alejo el foco para ver lo que me rodea también. 
  • Meditación: donde pongo el foco ahora es en el vacío y lo dirijo hacia mí.


Meditar no es

Meditar no es...

Relajarse. Es verdad que se puede llegar a sentir muy relajado, pero no se trata de eso. Para relajarse es mejor usar otras técnicas porque no es el fin de la meditación.

Dejar la mente en blanco porque es observar lo que se piensa. No es tratar de no pensar, ni poner una pantalla blanca en la cabeza. Si intentamos hacer eso, es cuando se nos hace imposible dejar de pensar.

Reflexionar sobre algo. En la meditación no es el momento de ponerse a reflexionar y darles vueltas a algo para llegar a una conclusión.

Entrar en trance: alejarse de la realidad alterando el estado de conciencia. Hay que estar con los pies en la tierra, muy despierto y atento.

Religión. Ya no pertenece a ninguna religión concreta. Se ha desprovisto de cualquier connotación religiosa.

La panacea que curará todos tus males. 



miércoles, 19 de mayo de 2021

Estímulo - Respuesta

Al más puro estilo conductual, cuando hay un estímulo se produce una respuesta, como los perros que salivan cuando suena una campanita porque después va seguida de comida. La de veces que nos comportamos como ese perro de Pávlov o como el resto del reino animal y reaccionamos, sin darnos cuenta en todo ese espacio que hay entre el estímulo y nuestra respuesta.


Estímulo y respuesta

Eres el presidente o la presidenta de tu comunidad, suena el timbre varias veces seguidas y tú te vas a cabrear pensando que se avecina un marrón: algo se ha roto, tengo que llamar a la administración, con algo están descontentos, una gotera, las bajadas se han atascado...

Si vamos con el piloto automático, nada más sonar el timbre, nos iremos ofuscando camino a la puerta, sin pensar en las consecuencias que cada cabreo tiene en tu organismo. Tampoco nos daremos cuenta de cómo ha ido cambiando nuestro cuerpo y de estar bien, feliz o normal, una serie de reacciones, lo han llevado al malestar, sin saber si quiera, lo que hay detrás de la puerta. 

El problema es que esa alteración de nuestro estado de ánimo, se queda con nosotros un tiempo después y peor aún, cada vez que alguien llama a la puerta dos veces seguidas, repetimos la misma reacción con el mismo enfado.


Con lo que no contaban los conductistas es que había un espacio en medio, entre el estímulo y la respuesta. Ahí en medio estamos nosotros, que tenemos la capacidad de interponernos entre el estímulo y la respuesta y crear más opciones, desde no reaccionar hasta hacerlo de maneras diversas y más sanas para nosotros. 

Estímulo, yo y la respuesta

Para aprovechar ese espacio que media entre uno y otro, es necesario desarrollar la autoconciencia y ser conscientes de lo que ocurre en el momento que ocurre. 

Cuando suena la puerta, noto como empiezo a reaccionar, sin tener motivo para ello y lo hago como siempre, con mis patrones de siempre. Y como soy consciente, decido parar esa reacción, controlarla, poner la atención en la respiración, sonreír pensando que ya vienen a darme la lata y estar en un estado más tranquilo. La forma de reaccionar ha sido sin duda, más favorable para el cuerpo, que siempre se lleva la peor parte. 

Repite

Y a partir de ahora, repítase indefinidamente. 

Ya que has aprendido el camino de una reacción correcta, hay que seguir insistiendo. Cuando suene la puerta, para, no dejes que tu reacción se dispare, respira y espera a ver qué hay detrás y así, con todo lo que ocurra. Recuerda que la parte más difícil es hacerse consciente de la reacción en el momento que está pasando, pero una vez dominado eso, pararla está en tus manos.


martes, 18 de agosto de 2020

Modo hacer o modo ser

El modo orientado a la acción

No paramos de correr. Tenemos muchas cosas que hacer y nos orientamos a todas ellas y cuantas más, mejor. Así funciona nuestra mente o así la hemos enseñado a ser. 

Modo hacer

Estamos orientados poner el foco en lo que falta y resolverlo y hacia el exterior de nosotros. 

  • Ventaja: sirve para hacer cosas, conseguir objetivos, resolver problemas...
  • Desventaja: no nos ayuda a cultivar nuestro mundo interior, no crecemos en lo personal, si tenemos ansiedad o estrés, se apartan para que nos dé tiempo a hacer más cosas. Eso solo dura lo que dura. Después, el sistema no puede más y rompe por algún lado.


El modo orientado a ser

Como siempre estamos en la otra orientación, este modo apenas se utiliza y se cultiva.

Modo orientado a ser


Consiste en pensar que ya tenemos todo lo que necesitamos y que no tenemos que cambiar absolutamente nada, no tenemos nada que mejorar.

Se centra en todo lo contrario al anterior, en no hacer, solo observar y prestar atención a lo que ocurre en cada momento sin ponerle experiencia, sin buscar que cambie, sin forzar las cosas, solo acoger y darse cuenta de ello. 



lunes, 20 de julio de 2020

Beneficios de la alimentación consciente

Alimentación

Aquí tienes unos argumentos para que te convenzan de realizar una alimentación consciente y leer todas las entradas sobre ello que hay en el blog:


  • Serás consciente de las sensaciones que te transmite el cuerpo. 
  • Pon atención y mastica mínimo 10 veces cada bocado. El sistema digestivo estará encantado porque la digestión empieza en la boca. Al llegar la comida más triturada al estómago será más fácil de hacer la digestión. El sistema sufre mejor y tendrás menos problemas digestivos.
  • Sentirás la señal de hambre cuando realmente tienes hambre. Cuando hay ansiedad o estrés, el cerebro responde con la sensación de hambre y quiere que ingieras grasas y azúcares. Entonces comerás aunque realmente ni tengas hambre, ni lo necesitas. Si comienzas a hacer alimentación consciente aprenderás a diferenciar cuándo la señal es realmente de hambre y cuándo no lo es. 
  • Sabrás cuando no necesitas comer más. El cerebro tarda muchos minutos en enviar la  señal de que ya estás saciado, no lo hace hasta que la comida está en el íleon, la parte final del intestino delgado. Por eso aunque estás lleno, siempre puedes seguir comiendo un poco más porque no eres consciente de ello pero con la practica sentirás cuando estás listo para dejar de comer, sin esperar a que el cerebro te avise. 
  • Vas a disfrutar de la comida. Vas a comer despacio disfrutando cada bocado, no engullendo con toda rapidez. 
  • Mindfulness no es una dieta, no se prohíben alimentos o se restringen otros, vas a poder comer lo que quieras y seguir con tus hábitos, pero al poner atención a lo que estás comiendo y a tu cuerpo, podrás saber qué alimentos te sientan peor y podrás elegir dejar de comerlos. Si ignoras esas sensaciones, nunca sabrás lo que es bueno o malo para tu organismo y cuando tengas digestiones pesadas lo achacarás a la rapidez con la que comiste, sin diferenciar entre alimentos.

Ahora solo falta empezar a practicar. Hay un ejercicio en el blog para comenzar a introducirse en la comida consciente comiendo una galleta o algo que te guste.




viernes, 17 de julio de 2020

Tipos de práctica

Mindfulness puede ser practicado de dos maneras:

  • Formal
  • Informal



En la práctica formal dedicas un tiempo y un lugar a hacer una actividad mindfulness. Paras de realizar tus actividades diarias y pones la atención en realizar algún ejercicio como el escaneo corporal, la meditación, la atención a un objeto, la relajación emocional, la relajación muscular... Todo ello en una postura determinad (tumbado, sentado, de pie) y centrando la atención en la respiración, en los sonidos, en las sensaciones corporales.




En la práctica informal introduces la atención a las actividades que realizas habitualmente como la ducha, caminar o comer. Se trata de estar presente en cada tarea diaria que realizas. Al poner la atención en lo que haces se va desarrollando la capacidad de focalizarla y con la práctica, te resultará cada día más fácil estar atento a tus actividades cotidianas.



martes, 23 de junio de 2020

Qué no es mindfulness

Muchas personas pueden confundir el mindfulness con estas cosas y de ahí esta entrada para aclarar conceptos. Además, también se puede definir algo por lo que no es, así que vamos a ver lo que no es el mindfulness.

No

NO es una técnica de control: no se enseñan técnicas para controlar los acontecimientos. Lo que se hace es incidir sobre la reacción que se debe tener ante esos acontecimientos inevitables. Lo que tenga que pasar pasará y te define cómo te enfrentas a lo que acontece o cómo te levantas cuando estás hundido.

NO es pensar siempre en positivo: se acepta que toda emoción, pensamiento o sensación es algo pasajero y por eso no durará. Tanto lo bueno como lo malo, tiene una fecha de caducidad, no es eterno, entonces hay que aceptarlo tal y como se produce, no importa si es positivo o negativo. 

NO es dejar sentir: no se trata de suprimir u oprimir las emociones para que no salgan, solo se observan, se aceptan sabiendo que son estados pasajeros y se dejan ir, que fluyan. Igual que un sentimiento ha llegado a nosotros, se irá.

NO es religión o espiritualidad: no hay que apartarse de la vida ordinaria para entrar en trance, tampoco es iluminación, ni nada místico. Solo es estar presente en el presente, no huir de él a través de mecanismos religiosos. 

NO es trascender la vida ordinaria: es precisamente lo contrario, es quedarnos con los detalles de la vida diaria, experimentar lo mundano y lo trivial, estando presentes en cada momento, aunque hagamos cosas insignificantes.

NO es apartarnos de la vida ordinaria: ni tampoco convertirnos en monjes anacoretas que no ponen los pies en el suelo y se pasan el día meditando. Es experimentar cada cosa que hacemos poniendo atención a ella. Ya sea en una gran ciudad o en un pequeño pueblo. 

NO es una nueva técnica de relajación: aunque la práctica continuada nos dará una sensación de bienestar, serenidad y calma pero no es una técnica de relajación como tal. Solo es centrar la atención en lo que se está haciendo, en lo que nos rodea y en lo que acontece. También es verdad que al focalizarse en el presente, nos desprendemos de las mochilas del pasado y no anticipamos lo que vendrá en el futuro y eso siempre es muy tranquilizador. 

NO es dejar la mente en blanco: dejar la mente en blanco se usa para algunas circunstancias, pero es solo cuando pensamientos negativos e irracionales intentan anidar en nuestra cabeza. Por eso también hay otra técnica que es focalizar la atención en un objeto cercano y respirar. No queremos que los pensamientos nos perturben y por eso llevamos la atención a algo que nos rodea, lo experimentamos y así, vemos pasar los pensamientos, pero no quedarse. 

NO es difícil: lo podemos hacer, lo podemos aprender, lo podemos practicar y cada día nos saldrá mejor. 

Hemos visto lo que es, lo que no es y los beneficios del mindfulness. Con eso te deberían dar muchas ganas de probarlo...



lunes, 18 de mayo de 2020

Realidad y percepción


Y así lo demuestra la parábola de los ciegos y el elefante que puedes leer en una entrada en este blog.

La realidad es que tenían delante un elefante, pero cada uno percibió una cosa y eso va a dependen de varios factores:

  • De nuestras creencias personales que hemos ido creando desde que éramos pequeños.
  • De nuestras propias experiencias que vamos teniendo a lo largo de la vida.
  • De nuestro estado anímico en el momento de percibir algo.
  • De la emoción que le pongamos a la realidad en ese momento.
  • De las comparaciones que hagamos. 
Por ello, es mejor que sepas desde ya, que no estás en posesión de la verdad. Puede que tengas razón, pero hay muchos más puntos de vista y las partes del elefante te lo enseñan. Y en función de eso, vamos a reaccionar de una manera o de otra. 


Así que, ahora que ya lo sabes, hay que empezar a ayudarse del mindfulness para aprender a ser flexible sobre esa idea de verdad absoluta:

1. Con mindfulness la realidad se observa sin identificarse con ella y sin dejarse llevar. Y es importante además, no ponerle nuestra experiencia previa, así no la condicionamos. Vemos la realidad tal y como es, sin juzgarla y con ojos de principiante.

2. También hay que tener en cuenta que los pensamientos y las emociones son estados mentales pasajeros, algo transitorio que pasará.

3. Y muy mindful es también la reacción ante lo que observamos porque no intentamos escapar de ello o evitar ver la realidad y muchos menos cambiarla. La observamos con calma y una ligera actitud positiva.

Todo ello hace que podamos abrirnos a nuevas formas de entender las cosas.


👩 Una amiga vio una foto en Facebook de toda la pandilla unida viendo la casa que se había comprado otra de amiga, pero ella no estaba allí. Pensó que habían quedado a sus espaldas y que subir la foto a la red social había sido un fallo y por eso se había enterado. Así que, les había pillado. No la habían llamado, no querían que fuese a ver la casa nueva, sus amigos la habían traicionado...

🧠Toda esta idea se puede montar en tu cabeza si no esperas a que te expliquen qué ha pasado realmente. La chica de la casa se enteró de que uno de sus amigos tenía un mueble que no quería y lo iba a tirar, entonces se lo pidió. Este amigo, como no podía con ese mueble tan pesado, llamó a otro amigo para que entre los dos se lo llevaran. Al final se unieron las parejas de ambos esa misma mañana y a la última amiga se la habían encontrado de camino y se unió al grupo en el último momento. Fue algo sin planear, nada premeditado, surgió y no tuvo la idea alguien o todo el grupo, de no llamarla, simplemente pasó así.

La percepción que tuvo la amiga que no estaba en esa foto, fue desde un solo punto de vista, el suyo. Juzgó la realidad sin tener los detalles, le puso su propia interpretación a los hechos y aunque el resto del grupo intentó convencerla que todo pasó sin más, como ya se había hecho su idea, no se convencía. 

No podemos echarle en cara a la mente que según reciba información, interprete y dicte sentencia. Pero como ya sabemos que es tan tajante, qué tal si nos acercamos a las cosas sin pensar nada sobre ellas, como si las estuviésemos viendo por primera vez, abiertos a lo que surja, a las distintas percepciones que nos van a explicar y siendo flexibles.

Si nuestra amiga va justita de autoestima y encima ve este panorama, odiará al grupo y pensará que la ignoraron y puede perder la amistad con ellos para siempre. Pero si ella le pone un poco de atención plena al asunto, podrá ver que la cosa no fue tan grave, que no lo hicieron con intención de herir, que ellos quieren seguir siendo sus amigos y así, ella, estará cambiando su propia realidad. Los hechos fueron lo que fueron, ella sigue sin estar en la foto, pero si cambia su reacción y su percepción del mundo, las cosas cambian y eso también lo puedes hacer tú.


viernes, 24 de abril de 2020

Beneficios de la práctica continua de mindfulness

Vivimos con el piloto automático puesto y cuando nos levantamos, desayunamos, nos duchamos... no sentimos lo que hacemos porque vamos pensando en lo que tenemos que hacer en el día, lo que vendrá en esa semana o lo que hemos hecho los días anteriores. 

No solemos estar presentes en las cosas que hacemos porque nuestra mente no para de repasar las tareas pendientes o la metedura de pata del día anterior.



Hay que cambiar ese punto de vista y comenzar a percibir lo que estamos haciendo. 
El objetivo es vivir lo que está pasando, sin tener en cuenta el pasado, ni el futuro, por muy difícil que eso pueda resultar.


Beneficios de la práctica continuada de mindfulness:

  • Se consiguen reducir los niveles de ansiedad y disminuirá el estrés porque se aprende a manejar las situaciones que los provocan.
  • Bajará la presión arterial porque se aprende a llevar una vida más relajada.
  • Se reduce la depresión al mantener a raya los pensamientos negativos e irracionales y ayuda con la astenia. 
  • La calidad del sueño será mejor porque se dormirá más profundamente y más tiempo. Ayuda a reducir el insomnio pero si hay cualquier otra patología de base, no lo cura.
  • El estado de ánimo mejora, o por lo menos, no se sufren tantos altibajos porque se consigue una estabilidad emocional.
  • Al mantener durante más tiempo una sensación de bienestar y calma, aumentará el  bienestar general.
  • Ejercitamos el cerebro y así envejece menos (se pierde menos materia gris). Además, al estar más activo se mejora la capacidad inmunológica.
  • Ayuda a soportar mejor el dolor crónico porque la musculatura y el cuerpo se relaja y también porque aprendemos a asumir nuestro propio dolor y nuestro nivel de sufrimiento desciende.
  • A nivel educativo hace que se mejore la forma de aprendizaje porque ayuda con la focalización de la atención y eso dará como consecuencia que aumente el rendimiento académico.
  • Por último, se consigue una mayor comprensión de uno mismo lo que viene muy bien para la autoestima porque mejora el autoconcepto que tenemos. Y si hay cosas que no nos gustan, por lo menos aprenderemos a aceptarlas y a ser más comprensivos con ellas.

Si te han gustado estas ventajas, continua leyendo porque ya empieza lo realmente útil.



sábado, 18 de abril de 2020

Actitudes para la práctica

Stick de verificación



Aceptarás

La negación no tiene cabida, las cosas pasan y pasan como tienen que pasar. Es una pérdida de tiempo estar luchando contra estas cosas, no se puede hacer nada. Hay que aceptar cada hecho cuando llega, no antes. Aceptarlo lo antes posible porque no se puede cambiar, para así no perder tiempo.

Tampoco debes forzar las situaciones para acomodarlas a lo que te gustaría que fuesen. Acepta todo lo que llega, tal y como llega y cuando llega. No te intentes imponer. Las cosas pasan y simplemente, pasan. No malgastes energías en enfrentarte a ellas o en modificarlas. 


Confiarás

Confía en ti, en tu inteligencia, en tu intuición, en tus pensamientos y en tus sentimientos. Tú sabes tus necesidades y tú tendrás que hacerte responsable de la práctica. Cuanto más veces hagas cada ejercicio y más tiempo le dediques, mejor. Hazte un hueco a ti mismo y escucha a tu cuerpo. 


Cederás

No te aferres a nada, deja que se vaya, que fluya, que pase. Simplemente lo aceptas y lo dejas. No te encalles en pensamientos, sentimientos o en el pasado. Las cosas son tal y como son y de la misma manera en que llegan, deben irse. 


Tendrás paciencia

Esto lleva tiempo y hay que darle el que necesita, así que, requiere de ti muchas dosis de paciencia. Pónsela en la práctica y así comprenderás y aceptaras mejor las cosas que llegan. Es un error forzar los procesos que tu cuerpo y tu mente precisan. Sé paciente aunque pienses que las cosas no cambiarán, que la ira, la ansiedad o el estrés no van a desaparecer nunca. Lo harán, solo que necesitan que no les metas prisa.


Tendrás la mente de un principiante 

Observa lo que te rodea y experimenta las cosas como un niñ@. Quítale tu experiencia, tus estereotipos, tus ideas preconcebidas, tus prejuicios, tus valores, solo acércate desprendido de todo eso.  Intenta que sea como si fuese por primera vez. 


No


No juzgarás

Pasas a ser un o una testigo imparcial, sin juicios cuando te observas y desprendiéndote de la experiencia previa en cada mirada. Continuamente estamos haciendo juicios de valor sobre las personas, las cosas y mucho más, sobre nosotros y catalogándolas a su vez como buenas o malas. Solo observa, mira, experimenta, pero no juzgues y si lo haces, date cuenta de ello y déjalo pasar.


No forzarás

Las cosas pasan, cuando tienen que pasar y si no lo crees firmemente, ya verás como el día a día te lo demuestra. Más que nada porque no podemos influir en hacer que pasen o no pasen muchas de las cosas que nos ocurren. En otras sí tenemos esa capacidad, pero ir a por un objetivo, por ejemplo, nos sacará del momento en el que estamos y del instante que tenemos que ir viviendo. Procura quedarte en el presente con cada experiencia, no intentes que las cosas vayan más allá, ni las fuerces para que sean como realmente te habías imaginado que serían.



lunes, 13 de abril de 2020

Apaga el piloto automático




Vas a una reunión muy importante pero decides ir caminando para calmarte un poco porque de tu presentación depende ganar esa cuenta para la empresa. En el paseo pasas por un parque muy bonito y agradable, pero no puedes centrarte en lo que te rodea porque vas pensando en ese encuentro con el cliente. 

Repasas lo que has preparado una y otra vez, intentas anticipar las preguntas que pueden hacerte y qué podrías contestar, evalúas si vas bien o mal vetid@ para el momento y te surge la duda de si hubiese sido mejor haber cogido otro tipo de ropa... 

Has pasado por el parque y no te has enterado de nada, de absolutamente nada. Ibas con el piloto automático encendido, pensando en tantas cosas que te has perdido el lago, los patos, una fuente, los árboles...




Si hubieses apagado el piloto, habrías visto y experimentado lo que te rodeaba. Te habrías calmado y habías disfrutado de la brisa, de los árboles, del sonido del agua, de la frescura que te produce pararte en la fuente, de los animales que vuelan cerca de ti...


Llegas a la oficina y la presentación se ha cambiado de día. No será hoy. Y tú has perdido una magnífica oportunidad para sentir ese paseo, preocupad@ por algo que no va a pasar ese día. Has decidido desconectarte del mundo que te rodea por intentar planear una reunión que no había sucedido y responder a unas preguntas que no te habían hecho.

Piensa por un instante si ha merecido la pena ir con el piloto automático. En tus manos está que a partir de ahora decidas apagarlo, cada vez, en más ocasiones. 




viernes, 3 de abril de 2020

Pasado, presente y futuro

 Es fundamental estar en el presente y estar presentes en el presente. 

Hay que entender que por un lado, hay que estar centrado en el presente, no se puede vivir en el pasado, ni anticipar lo que ocurrirá porque no se sabe y por otro, en este presente, hay que hacerse presente. 


Pasado 

Si te quedas anclado en traumas pasados o lamentándote por cosas positivas que ocurrieron en el pasado pero que ahora no están presentes, no serás capaz de avanzar. 
La actitud frente al pasado es: lo que ocurrió lo hizo en aquel momento, lo afrontaste con los datos que tenías, tomaste la mejor decisión con lo que disponías entonces y lo elaboraste de mejor o peor manera, pero ya forma parte del pasado, de tu experiencia. 
Puede que repercuta en tu momento actual, como un accidente de moto que te deja algunas secuelas físicas, pero ¿crees que recordarlo a diario es bueno? No, estás aquí y ahora, da igual los motivos por los que decidiste comprarte una moto, ese accidente pasó y ahora vas a intentar estar lo mejor posible, haciendo ejercicios para que esa parte que te duela o visitando al fisio o al osteópata.
A no ser que sea algo tan grave que necesite ayuda profesional, el pasado es mejor aparcarlo y centrarse en lo que puedes hacer ahora para mejorar.



Futuro

Para el futuro es lo mismo. No se pueden anticipar las cosas tanto que vivas siempre semanas o incluso meses por delante. Siempre pensando en las vacaciones, en ese puente a final de mes o en los eventos familiares que habrá. Puede que ocurra algo que después haga que las cosas cambien. Nosotros llevamos tres años diciendo que vamos a ir en Semana Santa al pueblo, pues tres años que no hemos ido, por circunstancias ajenas, pero si nos hemos pasado un tiempo planeando qué haremos allí, a a quién veremos o qué compraremos para comer ha sido tiempo malgastado. La conclusión es que no se puede vivir con preocupación por cosas que aún no han llegado y cuando lleguen puede no sucedan como te las estás imaginando o que incluso, nunca lleguen. ¿No crees que vivir angustiado por algo que no sabes cómo será realmente es absurdo?


Presente en el presente 

¿Y qué tienes que hacer? Está claro, concéntrate en el día a día y cada segundo da lo mejor de ti. Y en este presente, tienes que hacerte presente, no vale solo con figurar, hay que estar realmente. No has venido a esta vida para vivir sin estar, a vivir solo por inercia porque eso sería como pasar de puntillas sin ser consciente de las cosas. 

Todos los ejercicios que te propongo, la respiración, el escaneo corporal, la comida consciente y un paseo pensando en lo que estás haciendo, conseguirán que te centres en ti y en el momento actual y que vayas siguiendo de manera consciente lo que ejecutas. Para que no vivas sin darte cuenta.



sábado, 28 de marzo de 2020

¿Qué es el mindfulness?

El mindfulness es la mejor opción posible para estos tiempos de incertidumbre.



Mindfulness se traduce como atención plena o estar presente, de ahí el nombre del blog. 
Aunque tanto en español como en otros idiomas, se usa la palabra inglesa. 

Quiere decir que la atención se pone en el presente, no en el futuro o en el pasado. No podemos estar pensando en cuándo pasará esto, las consecuencias que traerá, si estaremos mucho tiempo en esta situación, solo hay que vivir el día a día. 



Su origen ser remonta a 2.500 años a. C. en la religión budista. 

La India, colonia del imperio británico, es el lugar donde tienen contacto los occidentales con estas prácticas milenarias, pero hay que destacar varios eventos clave que contribuyeron a que saliese de allí y se expandiese a occidente de la forma en la que lo ha hecho: 

  • Cuando China invadió el Tíbet en 1951 muchos monjes se exiliaron y llevaron su sabiduría y conocimiento fuera de sus fronteras. 
  • En los años 60 muchos autores escribieron sobre ello y lo más destacado y mediático fue el viaje de los Beatles a la India para conocer el budismo y el hinduismo. Son de esta época la meditación, el Tai Chi y el yoga, que no han parado de extenderse.
  • Y a finales de los 70, el que se considera como el impulsor definitivo del mindfulness, Jon Kabat-Zinn, que desarrolló el curso Mindfulness Based Stress ReducMindfulness, al que le quitó toda ideología religiosa y utilizó los conocimientos orientales para reducir el estrés y la ansiedad. Trató en la universidad de Massachusetts infinidad de trastornos (dolor crónico, ansiedad, bulimia y anorexia, conductas adictivas, depresión...)  que no respondían a las técnicas que existían y tuvo éxito.
  • Desde el punto de vista de la psicología, lo más destacado fue que el psiquiatra y psicólogo suizo Carl G. Jung introdujo en su libro algunas prácticas asiáticas.
Ya está, acabada la clase de historia. Si te interesa este tema puedes indagar por internet, pero si lo que realmente quieres es comenzar a practicar sigue leyendo entradas de este blog.



martes, 17 de marzo de 2020

Introducción al mindfulness

En estos momentos de incertidumbre, se necesita más que nunca saber qué pasará en el futuro porque nos preocupa a todos, pero te has planteado que quizá no haya futuro o que no sea tal y como te lo imaginas.

Haces un montón de planes que luego cambian porque no sabemos cómo será esta salida del confinamiento, ni cuándo podrá estar controlada esta maldita pandemia y podremos volver a llevar una vida normal, como la que hacíamos antes. 

Ejemplos para que entiendas que no debes preocuparte más que por el día a día:

  • Tengo a mi padre enfermo que va empeorando cada día y necesitará más cuidados en el futuro porque va a peor. Pero mi madre está muy mal de las rodillas y pronto la llamarán para una operación. Tendré en breve a uno en cada cama y no sé cómo me voy a apañar para solucionar esa situación. Pues nunca ocurrió. Esta persona se estuvo meses preocupando por algo que nunca llegó a pasar, las circunstancias cambiaron y jamás tuvo que resolver ese problema. 
  • Mi compañero de trabajo se quiere ir, yo soy la más antigua, así que, sin que me suban el sueldo, voy a tener que asumir sus funciones que implican más trabajo, más presión, contacto directo a diario con los jefes y organizar al resto de compañeras. Pues tampoco ocurrió. El que no paraba de amenazar con irse, nunca se fue y a la que despidieron fue a mí. Esta persona cuando la echaron cobró indemnización, encontró otro trabajo donde pagaban mejor y nunca tuvo que llegar a asumir  responsabilidades sin los consecuentes beneficios económicos y el aumento de estrés. Se pasó meses preocupada por algo que nunca pasó. ¿Culpa del compañero que estaba constantemente lloriqueando con irse? No, en absoluto, él tendrá muchos defectos y uno será el crear un mal ambiente de trabajo, pero la culpa es de la anticipación. 


Si estas cosas no te parecen preocupaciones absurdas y fuera de lugar, sal de este blog, pero si se te hace explícito, como a mí, que todo esto son sufrimientos innecesarios, sigue leyendo y date al aquí y al ahora, sin importar nada más.

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Mi consejo, salido de la boca de un oncólogo es: vamos a ir, minuto a minuto
y eso es lo que tienes que hacer y eso es el mindfulness.